Nulidad de la cláusula suelo.

Dos son los controles que ha de superar una cláusula suelo para ser considerada lícita, si no lo hace nos encontraremos antes una cláusula abusiva viciada de nulidad que deberá ser estirpada del contrato no produciendo ningún efecto.

Nos referimos al control de incorporación y al control de comprensibilidad real, que juntos conforman el llamado deber de transparencia que las entidades bancarias tienen para con los consumidores y que les obliga a cumplir no solo con los deberes formales impuestos por la normativa sino otro, definido jurisprudencialmente, y que les obliga a asegurarse de que el consumidor comprende lo que está firmando.